domingo, 17 de junio de 2012

Animación a ritmo de jazz

Hoyt Curtin. Así se llama el genio tras la música de algunas de las más míticas series animadas de la Hanna-Barbera. Fue el director musical de la gran casa de la animación y el compositor de muchas de ellas. Desde Scooby-Doo a los Pitufos, el Oso Yogui, los Picapriedra, Don Gato, Tom y Jerry, los Snorkels, los superamigos... Por si estos títulos míticos de la animación no fuesen suficiente. También fue el compositor de algunos de los temas de varias películas de Ed Wood, incluyendo la legendariamente denostada 'Plan 9 from outer space'.

Este californiano que murió en el año 2000 a los 78 años, tenía formación jazzistica, algo evidente en todas sus composiciones. Si tuviera que quedarme con dos de esas bandas sonoras (cada episodio requería sus propios temas) no tendría mucho que pensar. Esta es la primera, 'Jonny Quest' (1964-65):


Once bólidos inólvidables
La segunda en discordia es una de las series de animación más legendarias de la historia. En ella se percibe el 'espíritu Hana-Barbera' en su más pura esencia. Sólo se necesitaron 17 episodios para convertirla en inmortal. Me refiero, claro está a las 'Wacky races', los 'Autos locos' (1968-69). Aquí el bueno de Hoyt realizó uno de sus mejores trabajos, el ritmo narrativo se ajusta a la banda sonora como un guante. Además de la música, en la serie destacan dos peculiaridades  ya presentes desde la propia secuencia inicial: Por un lado, la presencia de un narrador invisible que interactúa con los participantes y se suma a ese vertiginoso ritmo que la música de Curtin mantiene desde el inicio, y la ruptura de la cuarta pared (la que separa al telespectador de la acción), puesto que los personajes en muchas ocasiones hablan con nosotros, entre ellos el propio Pierre Nodoiunna a la hora de explicarnos sus (¿in?) falibles tretas para ganar alguna de las carreras en disputa.

Como siempre, lo mejor para explicarlo, es que lo paladeeis. Wacky Races, la original, en inglés:


La (también excelente) versión en castellano:


miércoles, 13 de junio de 2012

El incidente canela

Huele a canela...
Tengo más de treinta años. Los de mi generación hicimos un descubrimiento terrible hace ya casi una década. Descubrimos Albacete (Iniesta estaba por aquel entonces en el equipo cadete del Barça...). No es que Albacete estuviera por descubrir, pero de allí era el 'trío de Albacete' (porque eran tres y de Albacete). Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla y Raúl Cimas. Ellos fueron el alma mater de 'La hora chanante... chanaanté'. Un programa de humor del canal por cable 'Paramount Comedy'. Humor bufo, rayando el absurdo que se nutría básicamente de las referencias culturales, pop, deportivas, etc, de nuestra generación. Con independencia de que los distintos proyectos de sus creadores hayan tenido a posteriori mayor o menor éxito. El impacto que produjo ese programa y sus parodias con acento de Albacete, es innegable.

Lo que os pongo a continuación es una muestra de cómo un programa de televisión de hace una década me ha cambiado la vida a mi, y a muchos de mi generación (también hay una canción de 'The Who'...). Es un toque de genialidad absoluta y sin sentido.


El problema que tengo ahora es que da igual donde sea, en la tele, en la radio, en la carta de un restaurante... cada vez que escucho la palabra 'canela', me sale un... pero es... ejem, ya sabéis. Y el caso es que se extiende como un virus. Ya he conocido a gente que lo responde de manera automática cuando escucha la palabra. 

Y sí, tú ya has caído. Puede que sea veneno... pero huele a canela... 

domingo, 10 de junio de 2012

¡Tintin en Miskatonic!

Esto es de Calvin Wu
Una de mis primeras entradas en este blog tenía a Tintin como protagonista. Curioseando por esto de internet me he encontrado algo que me ha hecho mucha gracia: Las aventuras de Tintin, en el universo creado por H.P. Lovecraft.

Son ocho y todas ellas capturan a la perfección el espíritu de de los autores belga y estadounidense. Cada cual más distinto, pero con reconocibles puntos en común, como ser coetáneos.


Aquí os dejo 'Tintín en las montañas de la locura', 'Del más allá', 'El que susurra en la oscuridad', 'El horror de Dunwich', 'Tintin y el Reanimador', 'Tintin en Innsmouth', 'Tintin en R'yleh' y 'La sombra fuera del tiempo'. Las portadas son obra de Muszki y ante su imaginación, un servidor se quita el sombrero. Son simpáticas e inspiradoras, poco más se puede pedir. 


¡Ah! Una recomendación. Si os gustan Lovecraft, Tintin, los juegos de mesa y pasar un rato muy entretenido con los amigos, os recomiendo el juego 'El Horror de Arkham'. Os garantiza unas horas de diversión.



El resto de portadas, después del salto...

viernes, 8 de junio de 2012

Cabeceras (y mundos) alternativ@s

Cabecera, secuencia de títulos o en inglés simplemente 'opening' (sí, como aquella academia de idiomas...).

Las hay que son verdaderas obras de arte, las hay que son un aquí te pillo aquí te mato y las hay que son cuarto y mitad, con planos de los propios episodios y parte de una secuencia grabada específicamente para la cabecera. De todas hay fabulosos ejemplos: del primero 'Deadwood', 'Juego de Tronos' o 'Carnivale'; del segundo se me ocurren a bote pronto 'Perdidos' o 'Castle'; del último sin ir más lejos, 'Friends'.

Pero en los últimos tiempos hay una serie que me ha sorprendido por cómo utiliza su propia cabecera para situarnos en el propio episodio, y no, no hablo del mapa de Juego de Tronos. J.J. Abrams comenzó hacerlo hace ya tres años en 'Fringe', que ha utilizado cinco cabeceras distintas a lo largo de sus cuatro temporadas. 

Además del color y las texturas, los ejemplos de lo que en el momento es 'Fringe science' (Ciencia límite) son suficientemente aclaradores. Aquí van

La original:


La que combina la original con la alternativa de color rojo:




La de un sitio distinto a los dos anteriores:


La anterior:



La posterior:


Y lo mejor es que todas conviven y, de hecho, ahí está la gracia del asunto.

Y os regalo una anédota. Durante bastante tiempo, la fanfarria final de la cabecera, la tenía como sonido de los mensajes en mi móvil. El año pasado, durante un viaje a Amsterdam, en las pantallas de publicidad del aeropuerto estaban promocionando la tercera temporada. Lo hacían con la música en cuestión y lo hacían repetidamente... así que os podeis imaginar que no hacía más que llevarme la mano al móvil... y alguna señora me miraba raro mientras esperábamos para embarcar.

Luego me cambié el sonido del móvil.

martes, 5 de junio de 2012

La publicidad es ficción

Spot del nuevo Mercedes AMG...



Sí señor, ¡¡¡grande!!!

Pero, aunque sólo sea por preguntar. ¿Cómo le diste la vuelta al coche, majo? Lo que tendrían que hacer es vender la dirección asistida. ¡Vaya crack!.

Pero claro, escribiendo esto, se me viene a la cabeza otro spot, con coches y con Fernando Alonso...


Je, je. Casi mejor comprarse un coche, un Fiat rojo, que son los que salen en el anuncio (poner Ferraris o Masseratis no cuadraba). Y digo que casi mejor, por que el transporte público en ese sitio no es muy recomendable. En el segundo 0'22", lo podéis comprobar. ¿A dónde habrá que mandar el currículo para conducir ese tranvía?

sábado, 2 de junio de 2012

Sharpe


Como su coetánea y de la que ya hemos hablado 'Hornblower', la serie de telefilmes basados en las novelas del soldado Richard Sharpe, suponen otro episodio de autobombo, de regreso al pasado glorioso de la Inglaterra colonial y conquistadora, la nación que pudo oponerse y acabar con Napoleón (al menos según ellos).

Sean Bean (a estas alturas, Boromir, Odiseo y Ned Stark ya no necesitan presentación, ¿verdad?) interpreta al cabo Sharpe, que acabaría siendo Teniente Coronel (eso son ascensos...) en la batalla de Waterloo. La serie abarca 16 telefilmes, el primero es de 1993 y el último en 2008. En todos ellos, Bean interpreta a Sharpe y junto al ejercito de su majestad, viaja con su rifle desde Portugal a Burdeos, pasando por la propia Inglaterra, Waterloo o la India. Sus primeras aventuras tienen lugar precisamente en España, prestando apoyo a los guerrilleros que luchaban contra la ocupación de las tropas napoleónicas.

Las aventuras de Sharpe ganan complejidad a medida que la serie madura. Sus primeros episodios gozan de una frescura y una producción generosas. Con el tiempo, las tramas ganan peso sobre los
cañonazos, disparos y cargas de caballería. Disponer de algunos de los mejores actores británicos de la televisión para acompañar al reparto, convierte su visionado en un 'quien es quién', además de disfrutar con el trabajo de alguno de estos grandes actores en sus comienzos o su madurez. Me voy a tirar un largo y aquí os enumero alguno de mis favoritos: Daniel Craig, Paul Bettany, James Purefoy, Brian Cox, Pete Postlethwaite, Feodor Atkine, Assumpta Serna, Emily Mortimer, Mark Strong...

La serie combina con habilidad los escenarios históricos con las tramas de espionaje, bélicas y románticas. Todo enmarcado en aquellos tiempos en los que Inglaterra dominaba el mundo. La mezcla de camaradería y respeto entre los 'fusileros' de Sharpe hace de esta una producción muy masculina (entiéndaseme que al estilo de 'Hermanos de sangre', sin ir más allá). También es una delicia comprobar como en esos 15 años de producción, el medio televisivo en lo que a telefilmes se refiere, ha evolucionado. Al comienzo, las texturas, los escenarios e incluso el vestuario no estaban especialmente cuidados, o al menos, no llamaban mucho la atención. A medida que la serie avanza, todos esos detalles crecen hasta convertirse en un secundario más. Las posibilidades, así mismo, de filmar en los lugares reales como la India o Pakistán, también se perciben en el resultado final. Por todo, los 16 telefilmes protagonizados por Richard Sharpe, suponen un más que recomendable entretenimiento.
Sean Bean es Sharpe

¡Ah, se me olvidaba! El autor de las veinticuatro novelas de las que por ahora se compone la serie 'Sharpe' es Bernard Cornwell, que creció leyendo entusiasmado, las novelas de C. S. Forrester, la que protagonizaba Horatio Hornblower.

domingo, 6 de mayo de 2012

Hornblower

Guffrudd es Hornblower
Vuelvo al ataque (expresión escogida para la ocasión) con nuestros primos británicos para recomendaros dos series 'históricas'. Lo entrecomillo porque tienen un contexto histórico pero no dejan de ser adaptaciones de dos sagas de novelas de aventuras, muy de la tradición inglesa. Las dos entretenidas propuestas que os traigo coinciden en el tiempo y la ambientación: Las guerras napoleónicas. Se trata de 'Hornblower' y 'Los fusileros de Sharpe'.
Comienzo por el marino, el Guardiamarina (luego capitán) Horatio Hornblower.

Esta serie cuenta con la interpretación de Ioan Guffrudd como el susodicho oficial de la marina británica. Los ocho telefilmes de los que se componen la serie nos narran la evolución del novato oficial de su primer destino hasta que se pone al mando de su propio navío. Grandes imágenes del mar, en una fragata de 74 cañones, historias entretenidas y unos secundarios de lujo entre los que se incluyen Paul McGann (el mismísimo octavo 'Doctor Who') y Jamie Bamber (Apollo en 'BSG Galactica'). La serie de Hornblower se llevó varios premios Emmy técnicos e incluso el de mejor miniserie en 1999. No se descartan nuevos proyectos en los que Guffrudd estaría de nuevo implicado para interpretar al capitán.

Los ocho capítulos (3 series) de los que se compone esta producción adaptan tan sólo los eventos de los tres primeros libros de la serie de doce que escribió C.S. Forester, el otro gran autor 'marino' junto a Patrick O'Brian (la serie Aubrey-Maturin, 'Master and Commander'). Las novelas de Hornblower eran uno de los entretenimientos favoritos de un lobo de mar como el gran Ernst Hemingway o el propio Winston Churchill. Forester es también el autor de la novela 'La reina de África', en la que John Houston se basó para rodar su mítica película homónima. La serie de tv, como las novelas son un gran entretenimiento, tanto si te gustan las novelas de aventuras como las históricas. Sin embargo no toda la serie se puede ver en castellano, pero claro, en esos sitios malos y prohibidos que vosotros y yo conocemos, se pueden encontrar con hermosos subtítulos al castellano, en el caso de que vuestro ingles no sea tan bueno como el de los marineros de los astilleros de Plymouth... 

Las historias de Hornblower tuvieron una previa y bastante conocida adaptación cinematográfica en 1951. La película, interpretada por Gregory Peck, se tradujo de su original 'Captain Hornblower', al cuestionable pero muy sonoro título de 'El hidalgo de los mares'.

Sharpe se da un aire a Ned Stark
Y en la próxima entrega bajamos a tierra. Nos espera allí Richard Sharpe, cabo del 33 Regimiento de fusileros del ejercito de su majestad (la que fuera).